Mostrando entradas con la etiqueta Sextante. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sextante. Mostrar todas las entradas

Hechizo de mar




¿A veces me pregunto que hechizo natural tendrá la mar?
Porque esta abrumadora soledad azul, este liquido desierto, cautiva el alma de un hombre hasta tal punto que haga de su vida un encierro voluntario?



Que aun amando y añorando cada minuto, cada segundo; su tierra, sus seres queridos, su hogar, necesite esta paz azul, esta dosis diaria de sal en sus venas para vivir como si de un drogodependiente se tratara, inyectándose sus amaneceres, sus atardeceres y sus noches de luna.

Embrujo natural que perdura y perdura a través de los siglos. Canto de sirenas al cual hombres valientes sucumbieron. Y otros, mas valientes todavía amarraron sus cuerpos a mástiles y palos. Como lo hizo aquel viejo Ulises, para poder regresar a ese otro mundo totalmente discordante.
Ese otro mundo que ahora se me antoja caótico. Donde las prisas, la comodidad, el egoísmo y la falta de honradez, ganaron la partida a valores humanos como la paciencia, la armonía con la naturaleza, la paz o la solidaridad entre iguales. Valores algunos que subsisten todavía en la mar en forma de leyes no dictadas… de leyes silenciosas.

Un marino contempla el horizonte, pero no fija su mirada. Fija sus pensamientos en ese horizonte que ejerce de telón azul de la obra de su vida. Telón que cuando se levanta, le permite ver un mundo de sueños y de esperanzas. Y que cuando se baja y se acaba ese cigarrillo, golpea de nuevo su mente al igual que ola castiga las amuras, inundando y llevándose consigo sueños y pensamientos.

¿Radicara ahí la formula de ese hechizo? ¿Serán esos instantes de paz, que permiten que un hombre sueñe como un niño... la clave de ese embrujo?.......No lo se.


Dialogo de besugos


Cogio su arrugado paquete de cigarrillos del bolsillo de su camisa. Saco dos y le dio uno a su amigo. Como siempre hacia, le quito el filtro al suyo, se lo colgó de los labios y al mismo tiempo que lo encendía, aspiro una larga y profunda calada.
Después se quedaron los dos mirando al mar largo rato sin hablar. Una segunda calada lo saco de su ensimismamiento.
Miro a su compañero que con los ojos entornados contemplaba el destello rojizo de un sol durmiéndose ya bajo el horizonte...
- Mon
- Si
- ¿Cuántos años llevas aquí?
- Muchos
- ¿Por qué?
- ¿Por qué, que?
- ¿Qué porque llevas tantos años aquí?
- Porque es mi vida, así la elegí.
- ¿La elegiste o te eligió?
- Joder patrón, estas rarillo hoy, eh!
- Déjate de rarillo, y contesta a la puta pregunta.
- Mira patrón, yo no soy como tu, yo no leo ni escribo como tu, y yo no me hago ese tipo de preguntas como tu. A los catorce años ya andaba con mi padre largando y virando nasas dentro de la ría...En cuanto acabé la marina, me enrole en un barco para Malvinas y hasta hoy...No conozco otra vida patrón, la mar es lo único que conozco.
- ¿Pero no te gustaría vivir en tierra, dormir con tu mujer todos los días, leer el diario por la mañana, ver crecer a tus hijos, pasear con la legitima al atardecer por el paseo...en fin, lo que hace la gente normal?.
- No.
- ¿No?. ¿Coño, y porque?
- Por que eso no es lo que hace la mayoría de la gente normal. Esa inmensa mayoría de gente normal se levanta de mala leche casi todos los días para ir a un trabajo que no les gusta, llegan tarde a casa cansados y sin tiempo para fijarse si sus hijos crecen o no. Y su legitima tampoco tiene tiempo de paseos, pues también trabaja y al llegar al hogar aun tiene que prepararles la cena a el y a los críos, dejar lista la ropa del día siguiente, recoger algunas cosas y quedarse dormida en el sofá viendo soplapolleces en la televisión.
- Además...
- ¿Además que?
- Además, no saben fumarse un cigarrillo con un compañero viendo la mar y sin abrir la jodida boca.
- Tienes toda la puta razón... ¿Otro pito?
- Venga.


Fredo

Related Posts with Thumbnails