Sin estela por la popa






Al igual que un amigo de este sitio, que acaba de alistarse lozano, a otro nuevo ciclo bloguero después de las tan requeridas vacaciones. Yo también acabo de hacer la matricula, para este nuevo curso de Técnico Especialista de Primera clase en escribir paridas y despropósitos varios, aunque eso si…sin periodo vacacional de por medio –que no se crean vuesas mercedes que todo el monte es orégano-. Supongo que en este nuevo periodo seguiré teniendo el beneplácito de los que aquí entran, aunque no les guste una mierda lo que lean, pero… para algo están los amigos, oiga!, Y bueno, si de paso les gusta… mejor que mejor.
Creo que hice bien el curso pasado en cerrar Sextante y abrir esta cantina portuaria, la veo mas acorde con el medio de vida que lleva ahora este viejo pescador de húmedas rodillas y sangre ensalitrada, ya que solamente comparto con la mar media singladura, cuarto y mitad del sueño y escasamente una parte de su viento. Y cuando digo media, es…“media”. O sea, exactamente doce horas al día en la mar y doce en tierra, mas precisión imposible… ¿Qué se podía esperar del viejo y maniático Tormentas?
Así de esta manera, creo que podré cincelar mejor en las piedras de este dique particular, mi personal forma de observar lo que me rodea tanto en tierra como en la mar. Integrándome de paso, en la reparadora sencillez de este sueño plural, que consiste en vivir el día a día en una ciudad y lo mejor que se pueda. Supongo también, que esto me dará un visión mas objetiva de la vida terrícola, como cuando te alejas de un cuadro para dejar de ver los movimientos de la mano del pintor sobre el lienzo y desnudas la obra en su totalidad, cambiando el atrezzo de la técnica por el del sentimiento con tan solo moverte unos metros.
Creo que puede ser este un buen curso “académico” en el sentido mas estricto de la palabra, pues sumándole a que estoy en tierra todos los días, lo hago en medio de este concurrido foro ciudadano, que acostumbra madrugar todos los días para ir al trabajo y apurar las ultimas horas del día para hacer la compra o tomarse unas cañas con los amigos. Totalmente diferente a cómo lo vine haciendo todos estos años, en que mis recaladas en dique seco eran siempre ociosas, y en donde mis despertares eran acompañados del sonido de los pájaros y el agua, muy lejano, por cierto, al irritable sonido del camión de la basura.

¿Y de momento que quieren que le diga a vuesas mercedes?... Pues, que le voy cogiendo el gustillo a esto, oigan. Me lo paso pipa ejerciendo mi deporte favorito de observar a la peña y lo que me rodea ya que las razones que tengo para encender el televisor siguen siendo las mismas que para apagarlo.. Y viviendo como lo hago, en un tercero con vistas a la calle y edificio al otro lado de la misma, tengo ante mi todo un escaparate de historias tras ese mosaico de ventanas increible… Como justo enfrente, en donde una pareja que por los gestos que se ven -ya que el audio no llega hasta mi ventana-, deduzco están a punto de finalizar contrato. O como la que vive encima, donde el afortunado no para de deshuesarle el jamón a su novia. También dos pisos mas abajo comparten covacha dos muchachos; que no se, no se… pero me parece que hacen un poco de agua por la limera la parejita. Y a su lado un duo de jubilados arman la de cristo día si, día también, hasta el punto que me dan ganas a veces de gritarles desde el otro lado de la calle: ¡Vieja bruja, deja en paz al agüelo, coño!. Lo mas intrigante es lo del primero derecha, donde un tío barrigón llega todos los días a casa a eso de las diez de la noche, uniformado con chaquetilla de obrero municipal, cuando es de dominio publico que este cuerpo de “ingenieros”, acaba el tajo a las cinco o seis de la tarde…. Vamos, que tengo a mi alrededor una biomasa ciudadana digna de cualquier guion televisivo, y como pueden observar vuesas mercedes creo que podria llegar a dar mucho juego.
Pero hay algo, que es lo que mas me va prendando. Y es ese colegueo que me empiezo a gastar, con la abuela dependienta de la tienda de chuches donde me compro los “Fritos”. Con la estanquera que me vende el tabaco y El Comercio… La señora que limpia el portal y su hija que le ayuda por las tardes. O Miguel, el dueño del bar donde me tomo las cañas y me relleno de cuando en vez con una robaliza (lubina) a la espalda al ritmo repiqueteante y folklórico de una sidra escanciándose en el borde del vaso, -que créanme, es gloria bendita oírla-… Un montón de gente importante todos ellos, que viven y conviven en este barrio obrero y que coinciden diariamente haciendo que al menos, el reconocimiento de nuestras caras nos hagan sentirnos un poco menos solos y mas entre amigos.
Así que espero llegar a conocer con el tiempo sus particulares historias y saber hilarlas después en un texto que resulte agradable y entretenido leer. Y como os dije al principio… sigo abrigando la esperanza de vuestro condescendiente beneplácito hacia este marino que sigue navegando, pero ahora eso si… sin dejar estela por la popa.

Fredo
En Gijón a 9 de Septiembre del 2008

12 tripulantes tienen algo que decirte...:

Mimi dijo...

Lo de la tele lo entiendo perfectamente, desde hace un tiempo es tan mala que cada vez leo más, al final si que va a fomentar la lectura, jaja.

Hache dijo...

Bienvenido a tierra capitán. Yo de momento me quedo a la espera de esas historias que, seguro, están llenas de vida. No como la tele.

marea@ dijo...

Me colé en tu embarcación de polizón, intentaré no hacer mucho ruido... Un abrazo. Marea@

Tesa dijo...

Capi, si no me gustase lo que leo, desde luego no entraría.
Bienvenido, navegante

Evitadinamita dijo...

Para mí, será como siempre un placer leerle Capitán. Y observo con agrado el comienzo de una nueva singladura literaria, con otros personajes vistos desde su marinero cristal. La primera entrega es fabulosa.
Y permítame decirle que me parece envidiable escuchar a los pájaros y el agua en lugar del camión de la basura.
Muchos besos desde la isla lunar. ;)

Fet dijo...

Bienvenido, mi Capitán. Que sea a buen puerto.

bea dijo...

Tu ni avises amiguito eh¿? ya estás aburrido de las viejas amigas???? y yo pensando que dejabas definitivamente los viejos mundos internautas....EStoy deseando que vengas unos días a Vigo, esta vez ya me tarda verte. El texto está claro, la vida en la ciudad es tremendamente interesante para quien sabe verla. Me da la sensación de que tu sabes niño.

UN beso Fredo, y mil

Anónimo dijo...

He pasado un rato estupendo leyendote. Me gusta tu estilo.
Lo.
www.adjetivos.spaces.live.com

NORHA dijo...

Que bueno volver a leerle capitan! Con todo lo que nos cuentas ya creo que seran maravillosas esas historias, esta muy surtido el entorno en que se mueve... asi que ya va usted viendo como sus fans nos amontonamos a disfrutar de un sano esparcimiento que bien recrea su pluma al hacernos esos cuadros que pinta con letras.
Bienvenido!

Sill Scaroni dijo...

Pues ... Hola Capitán Fredo ... que bueno encontrarte acá.
Como siempre tu blog es lindo.
Un abrazo.
Sill

amelia dijo...

mi querido capitan, que alegría saber que no andamos solas en estos lares de dios, y que hay una pluma por otros lares y lugares que describen lo que veo pero con otros personajes y otras ciudades, y que quiere que le diga maese capitan?, que lo hace ustede muy bien, y que me gusta su estilillo, y de las migrañas no hablemos, creo que algo de la ginebra tiene la culpa, el stress, mejor dicho los nervios que me hacen ser como soy y se me queda en pleno dolor de cabezon, creo que pronto me pasaré a escribir por aqui y cerrare mi ciclo en el pais del viento, y si vuese merced tienes las rodillas humedas, dejeme decirle que yo las tengo oxidadas, serán los años mi capitan?, o el poco engranaje que le pongo?, vaya usted a saber,...
ahora me voy a la cama, con mas tiempo me quedo un poco por la cantina, creo que hay cosas que mirar por aqui, pero ahora estoy zumbada, (la migraña, urticaria y etc de mis males), claro que a mi jefe ni gracia le ha hecho, pero permitame la expresión, que le den por popa, por no decir otra cosa que empiece por cu..., porque es su sitio y no voy a poner malcriadeces de una cuarentona maniatica y exentrica, un saludo y nos veremos a bordo, amelia

Anónimo dijo...

Ayeeeeeeeeeeeeeee Capitán de los mares gélidos, que bonito y que alegría me da tus relatos. En espera de mas para alegrarme el año nuevo. Aunque un relato leído por su autor en persona a lado del mar hubiera sido el mejor regalo del año nuevo.
saludos de una humilde grumete de Murcia

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