¿Alabado sea Dios?







Esta tarde escuchaba en la Brújula el estremecedor testimonio de una cooperante italiana en Haití, Fiamena Capellini. Tanto me impresiono, que esta noche busque en la web del programa su podcast para transcribíroslo.
-Intentare ser breve porque estamos intentando ahorrar baterías. La primera sacudida ha sido fortísima y ha durado más de un minuto, en cuanto hemos podido hemos abandonado los locales. El panorama es devastador, los edificios más importantes han desaparecido, por todos sitios se registran daños ingentes, edificios enteros de varios pisos se han quedado al ras del suelo, un supermercado muy conocido que a esa hora tenía que estar lleno de gente ha sufrido gravísimos daños, esta reducido a ruinas. Por las calles vagan personas presas de crisis de pánico y de histeria, heridos buscando ayuda. Es difícil llegar a los hospitales, las calles de la capital son impracticables. Nuestro viaje a casa ha durado más de dos horas para hacer diez kilómetros y eso que por suerte teníamos el Jeep. Hemos intentado ayudar como hemos podido para transportar a los heridos, al menos a los niños no acompañados.
Desde los escombros se oyen los gritos de socorro de los que se han quedado dentro, y los parientes se desesperan por la impotencia, falta la luz para iluminar la zona y poder seguir escavando por la noche.
El hotel montana donde he comido hoy esta semidestruido y han contado doscientos desaparecidos. Todos los medios de la misión de la ONU se han movilizado para ayudar, pero las mismas naciones unidas han sufrido daños graves con su cuartel general destruido y varios empleados civiles desaparecidos. En toda la ciudad la gente se queda en la calle, unos porque ya no tienen casa y otros por miedo a nuevas sacudidas. Lo que hemos visto atravesando la ciudad es terriblemente espantoso. Realmente no se por donde podremos recomenzar, pero lo haremos.
Es terrible, no dejo de pensar en los cuatro niños que hemos rescatado esta tarde. Cuatro hermanos que han terminado bajo una casa destruida, sin sus padres que todavía no habían vuelto del trabajo. Uno de ellos tenía heridas gravísimas y lloraba desesperado, su hermana lloraba preguntando ¿Cómo nos va a encontrar mama, si ya no está la casa? Rezad por este país en desgracia.

Ciao.
Fiamela.

Rezad por este país en desgracia? ¿Rezad a quien, a qué, a Dios? ¿A ese Dios compasivo y misericordioso, con el que nos obsequian las religiones? ¿A cuál de ellos abra que rezar, a Yahve, Jehová, Ala, Buda, Jesucristo? ¿A ese padre creador eterno, omnipotente, piadoso y bondadoso que según las llamadas sagradas escrituras dijo “bienaventurados los pobres, porque ellos heredaran la tierra”?... la verdad que ayer cumplió su palabra al pie de la letra enterrando bajo ella y sin clemencia el país más pobre de Latinoamérica.
Siempre fui convencidamente agnóstico frente a las religiones y sus dioses, aunque naturalmente, en los peores momentos de mi vida me asaltó la duda de agarrarme a ese Dios para caer al menos con la elegancia con la que caen las cometas, o las bailarinas, y si a pesar de todo sentí a veces la tentación de buscar a Dios en algún cubil, supongo que fue porque, en un naufragio nadie es alérgico a la madera.
Pero con la edad y conforme aumento mi capacidad de análisis y reflexión, si tenía la menor duda esta se diluyo totalmente. Que Dios bondadoso y piadoso es ese que ya en aquellos lejanos tiempos le pedía a un padre que sacrificara a su propio hijo solamente para satisfacer su infinita vanidad y egocentrismo. O aquel que quemo con azufre inocentes sin distinción alguna por que practicaban sexo con su mismo género. O ahogo bajo un diluvio universal toda vida terrenal menos aquella elegida por el, sin temblarle el pulso y haciendo alarde de una crueldad abrumadora. Desde el principio de los tiempos ese Dios lleva exigiéndole a sus legiones de discípulos y creyentes una fe inquebrantable y absoluta en la que todo se justifica; desde negarse a uno mismo hasta la extenuación, a morir en sacrificio, o matar en nombre de Dios.
Lo siento por aquellos que creéis en el ciegamente, pero vuestro Dios, -y ayer lo demostró una vez más-, es un gran hijo de puta cruel e inmisericorde, que no merece ni que se mencione su nombre en vano.

22 tripulantes tienen algo que decirte...:

Tesa dijo...

Rezar no. Basta de confiar en milagros.
Empecemos a movernos y hagamos nosotros el trabajo.
Merezcamos ese cielo que no existe después, porque tanto el paraíso y el infierno están ya aquí, en la tierra.
Besos, Capi

Anónimo dijo...

Tienes toda la razón, dónde está ese Dios que permite tanto dolor y tanto sufrimiento inutil, donde está ese Dios, tan poderoso que deja morir gente joven, llena de proyectos y vida. Estoy de acuerdo contigo Fredo, pero el ser humano a veces necesita apoyarse en una fé para no volverse loco, necesitamos inventarnos algo que nos ayude a seguir viviendo, le llamamos Dios, pero cuando nos falla decimos que es obra del diablo, asi es como conseguimos soportar nuestra debilidad ante tanto dolor.

Un abrazo enorme de una tripulante, de quien sabe que nave. Merche.

amelia dijo...

Bueno capitan un poco fuerte lo que dices, y eso que soy yo la que habla mal, pero pocas veces veo la noticia, porque casi todas son iguales, cambia el pais, pero las desgracias las mismas, pero esta me pare y mire y me sobrecogí, y yo misma me pregunte lo que tu, ¿ y porque dios permite esto?, ¿ o es que todas estas personas merecián esto según la nueva era de que todos nos labramos el destino y llamamos aquello para que nos ocurra esto?, Según mi amigo mauro, cuando yo cambie por dentro,cambiara todo por fuera, y hasta ahi mas o menos de acuerdo, casi todo me lo he buscado yo solita, con lastres y cartas del pasado si, pero he sido yo. ¿pero para esto que?, no se, quiero pensar que el dios en el que creo como energia y luz, que es capaz de crear montañas y mares, y toda una galaxia y un universo no tiene nada que ver con lo que ocurre en la tierra y los humanos.
Una cosa es cierta, la tierra esta vomitando las atrocidades que hemos hecho durante siglos con ella, y como siempre el mas debil es que paga, no entiendo, hay tantas cosas que no entiendo, que hasta mis chuminadas de estar mal me las calle hoy y ayer al ver tanto dolor, tanto desastre, tanta angustia, no hay palabras,
¿porque no se mueren los malos y si los buenos?, el eterno porque, normalmente mis hijo de puta tienen nombre y apellido, no creo que Dios tenga nada que ver en esto, aunque, ¿quien es el culpable?, el humano, eso creo, no se que mas decir, solo que me gustaría estar alli y ayudar, un abrazo

rapanuy dijo...

Capitán porque blasfemas de esa manera, qué culpa tiene dios de lo ocurrido. Seguro que si no hubiese estado encarnado en alguno de sus representantes en la tierra persiguiendo niños por cualquiera de sus orfanatos para darles su amor aunque les duela, seguro que hubiese parado la catástrofe, eso segurísimo, palabra del niño Jesús.

Un triste saludo.

marbu dijo...

¿Rezar?. Todo dicho, capitán, no tengo nada que añadir, estoy de acuerdo.
Saludos

chanclas dijo...

Dejemosnos de dioses. La naturaleza, la Tierra es la que manda. En estos paises se juntan el hambre con las ganas de comer ( y esto no pretende ser un juego de palabras. Triste juego resultaría.) Paises explotados y esquilmados no ya por multinacionales ajenas al pais sino por sus propios dirigentes corruptos, tiranos que han robado durantes decadas hasta los últimos recursos de estas gentes que nacieron esclavos y viviran esclavos hasta el fin de sus tristes dias. Ahora la cooperacion internacional y todo el bla bla bla y después ¿qué? Mas de lo mismo. Se olvidará en unos dias, semanas o meses. Hasta que otra noticia acapare la atención, nuestra atencion y nuestra sensibilidad hoy tan a flor de piel no ya por las cifras que son frias sino por los casos particulares que son los que de verdad nos afectan.

Anne Bonny dijo...

Se me rompe el corazón. Seguro que ese mismo seísmo en Tokio no hubiera sido tan devastador.

La miseria se alimenta de miseria y mientras exista de esta manera tan injusta, nuestro mundo nunca estará a salvo ni nuestras conciencias tranquilas.

Un beso mi Capitán.

Eire dijo...

Capi, desde pequeña, siempre me he hecho la misma pregunta. Si Dios, o como quieras llamarlo existe, porque deja que pase lo que pasa?,... no la he podido contestar, si existe ,... alla su conciencia.
Yo creo, a mi manera, creo, puede que cada vez menos.
Pero en lo que verdad creo y eso me lo han demostrado con creces, es en las personas, en ciertas personas.
Las personas que ayudan a reconstruir lo que la madre tierra destruye.
Un petó.
Como me has encontrado?

Sylvia dijo...

La lectura de la entrada, como siempre puede producir de todo, menos indiferencia, la valoracion no como texto, sino al contenido, queda dentro de la conciencia y creencia de cada uno, se puede debatir, rebatir, discernir, discutir, compartir, pero eso no quita para que ante tal suceso, en estos momentos tan solo quepa una palabra...SOLIDARIDAD, que tal y como dice la RAE es la adhesión cisrcunstancial a la causa y empresa de otros. Quedemonos con eso la solidaridad se referida al sentimiento de unidad basado en metas o intereses comunes, en este caso ayudar a Haiti,como tu has hecho, que lo sé, sin quedarnos indiferentes... como meros espectadores de un horrible telediario más...

Un beso gallego, para ti solo uno y especial.

Nano dijo...

Capitán, que razón tienes, quien es ese Dios que de lo único que se preocupa es de mandar a sus hijos, enfermedades, hambre, miserias, terremotos, tornados, JODER con un padre así, prefiero ser huérfano.
El destrozo en Haití es muy claro, los edificios de ese país no están preparados para los terremotos, por eso esta desgracia es mayor.
Lo de ser solidarios está bien, pero que no pase lo de siempre que la gente se vuelca en ello y luego se enriquecen unos pocos de ellos, y los que lo necesitan de verdad… sin nada, como siempre.

Premaswarupa dijo...

Lo que ha pasado no podría atribuirse a lo inventado por el hombre, dios, en una palabra.

Debo confesar que en un tiempo quise creer, sin embrago, estoy más que segura de que no existe y de existir, tienes razón Fred, es un gran hijo de puta cruel e inmisericorde, que no merece ni que se mencione su nombre en vano.
Ahora solo queda ayudar en lo que sea posible.

Te dejo miles de besos desde mi orilla

Sill Scaroni dijo...

El diós cristiano es muy perverso y es claro que no existe. El solo existe en la cabeza de quién no quiere tener ninguna consciencia critica para darse cuenta ...
Fredo, tu escrito está muy bueno y de gran profundidad.
Si quieres, poner el gadget de los Medicos Sin Fronteras es solo hacer click en el gadget que tengo allá en Te Pito ...
Pobre Haiti ya tan sofrido.
Un beso.
Sill

Hache dijo...

No, no creo en dioses. Yo soy de las que necesita palpar para creer. Y es más fácil creer en las tremendas imágenes y noticias que nos llegan que en un Dios que nos considera a todos iguales.

KTS dijo...

Dios hace tiempo que dejó de ser la respuesta a lo que entendemos. Es decir, cuanto más ahonda la ciencia y más lejos llega en el tiempo pasado, (actualmente 13.700 millones de años están explicados científicamente), más lejos queda la idea de un ente creador.
Y precisamente este conocimiento de que somos una parte infinitesimal de un enorme (y muy convulso) universo, hace que en términos proporcionales hechos como éste, o incluso la destrucción completa del sistema solar dentro de otros 5000 millones de años, sea una memez.
Lo que pasa, es que las personas no solemos vivir en términos astronómicos, y en la milésima de segundo que se desarrolla nuestra vida estás cosas marcan. Hace 15 años Kobe, en Japón, hace 6 el tsunami, es decir cíclicamente la tierra se mueve y cuando esas fuerzas telúricas intervienen... somos apenas hormiguitas.
En cuanto al por qué ocurren estas cosas en los sitios más desfavorecidos? Bien, Kobe no es precisamente pobre, San Francisco tampoco, Los Angeles tampoco. Piensa: edificios construidos de forma que no soportan sacudidas, y al mismo tiempo, unidades familiares numerosisimas son signos de economía paupérrima. Si ahora hay 200000 muertos en Haiti, es por la miseria que en ese país hay desde los tiempos coloniales más remotos. No porque la tierra, una vez más, tenga un escalofrío.
Todo ello realidades que no tienen nada que ver con la filosofía, lo metafísico o lo religioso.
Y al igual que ahora se puede advertir con cierto margen (no mucho) a una población sobre la cercanía de un huracán, en un futuro, la ciencia, podrá hacer lo mismo con las tensiones de las fallas tectónicas y advertir de la inminencia de un seismo.
Dios sirve de consuelo a unos cuantos para entender su existencia, se procedencia y su destino. Cuanto más se vaya acercando uno a la diabólica ciencia, más lejos empuja uno la idea de un Dios omnisciente y omnipotente. Cada cosa en su sitio.
Un abrazo, filibustero.

Ico dijo...

últimamente, curiosamente me he estado planteando la misma cuestión, si de verdad existe dios, y si existe ese ser debe ser tan cruel que pueda permitir esto no vale la pena, tal como dices ni creer ni confiar en él, creo que estamos solos en este mar embravecido cada cual con su barco.

marea@ dijo...

pero todo esto que planteais sobre la existencia o no de un ser supremo que pueda controlar todo es un asunto de toda la vida... siempre que ocurre una desgracia de estos niveles las dudas remontan posiciones, sin embargo, cuando se salvan vidas, las dudas se diluyen... Es una desgracia, es una injusticia, es un dolor agudo el que todos sentimos por tanta desolación, por tan exagerado número de muertos... Creo que dios es un apoyo al que cada cual le da forma según sus ideas y convicciones... el ser humano necesita creer en algo superior, en algo mejor, para poder dar explicación a todo lo que va sucediendo en la vida... exista o no, eso queda en segundo término, porque solo lo comprobaremos cuando ya no estemos aquí.... mi solidaridad para con el pueblo de Haiti, así como para con todas las personas que en este mundo de desigualdades andan pasando calamidades y sufriendo... un abrazo. Marea@

Jordi M.Novas dijo...

Me pone de los nervios cuando alguien mueve al rezo. Sobre todo cuando lo dice alguien de buen corazon que está dispuesto a ayudar, a moverse. No entiendo cómo aún estamos así. Dios siempre es hacedor de todo lo bueno.. pero si cae un terremoto del cielo entonces de ¿quién es la culpa? ¿De los ateos? Estoy harto de Dioses por todos lados, y sobre todo de oírlos nombrar en los momentos más delicados...

Mela dijo...

Mi querido Capitán ... cómo nos revuelves, eh? Uno no queda indeferente ante tus palabras ... todos hemos pensado en las injusticias de la vida y en las circunstancias de los más desfavorecidos ... claro, resulta fácil a este otro lado del ordenador mientras los dedos sobre nuestro teclado dan melodía a cuanto sentimos!

Soy creyente, necesito creer en algo pero sobre todo ... quiero creer en la solidaridad de la humanidad que tantas veces me decepciona. Milagros es lo que todos esperamos porque si no somos capaces de ser solidarios con el que está a nuestro lado, cómo demonios lo vamos a hacer con Haití! Mil y una razones para perder la fe entre tanto abuso, gente que se enriquece a cuenta de las desgracias ... yo que siempre he pensado que el hombre es bueno por naturaleza, me duele!

Haití es sólo un aviso más de todo lo que estamos haciendo mal, es la única vía para que nuestro corazón sienta que basta ya! Hay que echarle la culpa a alguien, como siempre, lo mejor a ese Dios tan cuestionado pero lo cierto es que nos faltan cojones y ovarios para implicarnos, no dices que querer es poder? Qué fácil nos lo pondrían si hubiera un milagro, verdad? Sin hacer nada, sólo con rezar una oracioncita y venga, hecho!

Gracias Capitán por removerme por dentro y ayudarme a reforzar la fe que tengo ... no pierdo la esperanza que un día, todos seamos conscientes ... algún día! Muacc

India Ning dijo...

Aunque soy atea confesa, podría -dada la capacidad de imaginación que todos tenemos- pensar por un momento que existe un dios, o varios, y desde luego, sería injusto achacarle un fenómeno geológico como este. Devastador hubiera sido en cualquier país del mundo, pero si se da en un lugar tan pobre como Haití, la tragedia se multiplica. Muchos muertos, probablemnte miles, se podrían haber salvado con otro tipo de infraestructuras, por lo tanto habría que centrarse en el subdesarrollo, en el reparto de riquezas, en la política internacional...

Tienes toda la razón, ese Dios vale para lo bueno y para lo malo, para echar balones fuera, para dejar en sus manos lo que sólo corresponde a los hombres.

Estaría bien que aprovecharan el momento, la desgracia y el drama, para levantar con inteligencia, el país y su sociedad.

Saludos.

jordim dijo...

¿Quién ha echado la culpa a Dios? Lo que a mí personalmente me saca de quicio es que lo metan en medio de todo, porque no creo en él, creo en las personas. Las personas hacen lo bueno y lo malo.

"Haití es sólo un aviso más de todo lo que estamos haciendo mal".

Lo de haití ha sido un suceso natural (los cuales han exisitido siempre mucho antes de que el ser humano creara a los dioses). El unico alivio posible de toda la desgracia es que esta no la ha provocado el ser humano. Lo siento, creo que hace muchos años que las religiones hacen mucho más daño que beneficio.

Camille dijo...

No creo en Dios (quizás sea eso)
Es la naturaleza, la vida, el mundo que gira a velocidad de locos. La naturaleza y otra vez la naturaleza. Ha sido terrible y es más terrible pensar que pueda volver a suceder.

Saludos con salitre

Ignea & Josune dijo...

Capitan...imagino que andas por esos mares cargados de lagrimas y demás...
Creo quizás debieras variar los matices del titulo del post... LAVADO SEA DIOS... con un buen blanqueante, Mercy.
Amen, a el sermón de la tierra abofeteándonos y enfrentándonos con nuestra verdadera magnitud, recordándonos nuestra fragilidad de dioses con pies de barro.
Me duelo y resiento por lo ocurrido, pero me resulta hiriente ver esos países que propagan caos y muerte para obtener beneficios... en guerras, llenas de fosas comunes, Y ahora andan cubriendose de gloria con sus manos tendidas...quizás dejar el subfusil, no sea mas que un blanqueamiento mas para el pueblo que se autodenomina el Dedo de dios... En fin desvarió...

Espero que se nos olvide que la mierda menos mediatizada sigue aromando el mundo....
Un beso Capitán y fructífera travesía.

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